
Autor
Marco Blasco
Divulgador de salud · Lipoproteína(a) y salud metabólica
Divulgador de salud especializado en lipoproteína(a). Explico, sin alarmismo y apoyándome en la evidencia científica más actualizada, qué significa tener la Lp(a) alta y qué puedes hacer con ese resultado. No soy profesional sanitario: divulgo y acompaño, no diagnostico ni trato.
Si has llegado hasta aquí probablemente sea porque acabas de ver una cifra rara en tu analítica. Yo también pasé por ahí. La mía fue un 189 mg/dL, y me cambió la vida dos veces: primero para asustarme, después para ponerme a estudiar.
Empecé en el lado opuesto: uniforme y oposiciones
A los 19 años aprobé las oposiciones a Policía Nacional. Estaba en la mejor forma de mi vida y la salud era algo que sencillamente no me planteaba.
A los 28 me dieron una incapacidad. Me habían detectado pequeñas arritmias y una patología llamada síndrome de QT largo. Empecé con betabloqueantes, que me dejaban agotado; como mis pulsaciones ya eran muy bajas de forma natural, terminaron retirándomelos. Y llegó la frase que más me costó digerir: nada de deporte exigente. Golf y trote suave.
Dos fibrilaciones auriculares y una UCI
Pasé varios años haciendo ejercicio de muy baja intensidad y comiendo bastante mal. Después, de golpe, pasé de no hacer nada a entrenar con demasiada intensidad. El cuerpo pasó factura: una fibrilación auricular que, estando en reposo, me puso a 178 pulsaciones y que solo pudo revertirse con una cardioversión en la UCI.
Seguí con mi vida, pero con miedo metido en el cuerpo. Dos años después llegó una segunda fibrilación, esta con menos frecuencia, que volvió a ritmo sinusal tomando un betabloqueante.
Ese segundo episodio fue el que me obligó a replantearme todo.
Me puse a estudiar por necesidad, no por vocación
Empecé a investigar en serio: literatura científica, comunidades de pacientes, formación. Hice el curso de certificación en nutrición del doctor Nutrillermo. Y fui cambiando cosas una a una: alimentación baja en carbohidratos, exposición solar responsable, respeto por los ritmos circadianos, manejo del estrés, ejercicio bien dosificado y suplementación con criterio.
Pasé de no poder hacer casi nada a entrenar todos los días, incluida la calistenia. Me encuentro más sano que en ningún otro momento de mi vida adulta.
El día que me salió 189
Un día mi madre me dijo que ella y varios de sus hermanos tenían la lipoproteína(a) alta, y que me la mirara. Como me encontraba bien, no le di importancia. Tardé en incluir ese parámetro en una analítica general.
Cuando por fin lo hice, salió 189 mg/dL. Ese mismo día me dio ansiedad. Lo leí como una sentencia. Y volví a lo único que sé hacer cuando me asusto: investigar.
Por qué hoy estoy tranquilo
Lo que me devolvió la calma no fue que nadie me dijera que no pasaba nada. Fue entender qué es la Lp(a) y qué no es: que es en gran parte genética, que no la voy a bajar con lo que como, que no es un diagnóstico sino un factor de riesgo que se suma a otros, y que es información sobre cuánto margen tengo con todo lo demás.
Y ese «todo lo demás» sí está en mis manos: el colesterol LDL y la ApoB, la tensión, la glucosa, el peso, no fumar, dormir, moverme. La línea que defiendo —y que discuto abiertamente— es que la salud metabólica y la inflamación pesan más de lo que suele contarse cuando se mira solo una cifra de colesterol. La defiendo con estudios sobre la mesa, no con eslóganes, y estoy dispuesto a cambiarla el día que la evidencia me lleve la contraria.
Por eso existe LPA Warriors
Quería construir el sitio que a mí me habría gustado encontrar el día que vi ese 189: información clara, sin alarmismo y sin vender humo, y gente que está pasando exactamente por lo mismo. Eso es la comunidad de LPA Warriors, y eso es lo que intento hacer cada semana en Instagram, TikTok, YouTube y Facebook.
En qué me baso cuando publico
Fuentes primarias. Trabajo sobre literatura indexada en PubMed y Europe PMC, con un sistema propio que verifica cada referencia en Crossref y revisa mensualmente si algún estudio ha sido retractado.
Consensos de referencia. Sociedad Española de Arteriosclerosis, European Atherosclerosis Society, Sociedad Española de Cardiología y Fundación Hipercolesterolemia Familiar.
Distingo lo que está demostrado de lo que es hipótesis. Si algo es una lectura mía o un dato preliminar, lo digo con esas palabras.
No vendo suplementos ni prometo bajar la Lp(a). Hoy no existe ningún producto de venta libre que lo consiga, y quien te diga lo contrario te está vendiendo algo.
Corrijo. Cuando me equivoco, lo actualizo y lo digo.
Lo que no soy
No soy médico ni profesional sanitario. Soy un paciente que estudia, divulga y acompaña. Nada de lo que publico aquí sustituye la valoración de tu médico, y ninguna decisión sobre tu medicación debería tomarse a partir de un contenido de internet, incluido el mío.
Si notas dolor u opresión en el pecho, falta de aire, fatiga inusual o dolor que se extiende al brazo o a la mandíbula, busca atención médica de inmediato.
Por dónde empezar
Si acabas de recibir tu resultado, lo primero es entenderlo sin miedo: te dejo la guía gratuita para entender tu Lp(a) y el artículo de fondo sobre qué es la lipoproteína(a) y qué significa tenerla elevada.
Y si lo que buscas es acompañamiento y no estar en esto tú solo, ahí está la comunidad de LPA Warriors.