Si los otros tres fármacos preguntan «¿podemos bajar la lipoproteína(a)?», lepodisirán pregunta otra cosa: ¿hasta dónde se puede bajar, y cuánto tiempo puede aguantar ahí?
La respuesta que dieron sus estudios previos es de las cifras más llamativas de todo este campo.
Antes de nada, tres números que conviene no confundir, porque circulan mezclados. El resultado principal del ensayo, promediando el efecto entre el día 60 y el día 180, fue una reducción del 93,9 %. El punto más bajo se alcanzó más tarde, el día 240, con un 96,8 %. Son la misma cosa medida de dos formas: uno es el promedio sostenido y el otro el máximo puntual. Y hay un tercero, que es el que verás en el segundo gráfico: promediando una ventana más larga, del día 30 al día 360, la reducción media fue del 94,8 %. Tres cifras, tres ventanas de tiempo, un solo resultado.
Y hay un dato de los estudios iniciales que sigue impresionando: con una sola inyección de la dosis alta, la Lp(a) de la mayoría de participantes se quedó por debajo de lo que el laboratorio puede detectar durante casi todas las 48 semanas siguientes. Un pinchazo, casi un año.
Dos inyecciones, año y medio de efecto
Lepodisirán se administra en inyección subcutánea, y las dosis del estudio estaban separadas seis meses. No es un tratamiento diario, ni semanal, ni mensual: son dos pinchazos al año.
Lo interesante no es solo cuánto baja, sino cuánto dura:
Al día 180, cuando tocaba la segunda inyección, la Lp(a) estaba un 90,7 % por debajo. Al día 240 tocó fondo en un 96,8 %. Y al día 540 —año y medio desde el inicio, y un año desde la última dosis— todavía seguía un 74,2 % por debajo.
Funciona con el mismo principio que olpasirán: una cadena doble que se monta en una maquinaria de tu propia célula, la cual destruye la orden de fabricar Lp(a) una y otra vez sin gastarse. La diferencia está en la química, diseñada específicamente para que ese silenciamiento aguante más. Por eso uno es trimestral y este semestral.
La pregunta incómoda: ¿es seguro tener la Lp(a) casi a cero?
Es lo primero que piensa cualquiera al ver un 95 %. Si el cuerpo fabrica esta partícula, ¿no será para algo?
La respuesta tranquilizadora viene de la propia genética: hay muchísimas personas que nacen con la Lp(a) prácticamente indetectable, viven toda su vida así y no tienen ningún problema derivado de ello. De hecho, tienen menos enfermedad cardiovascular. Esa es una de las razones por las que se considera un objetivo terapéutico razonable.
Dicho esto, la seguridad a largo plazo de bajarla artificialmente durante décadas es justamente una de las cosas que los ensayos están midiendo. No está cerrada.
El ensayo más grande de todos
Se llama ACCLAIM-Lp(a) e incluye a 17.300 personas con una Lp(a) de 175 nmol/L o más, más un grupo adicional de unas 1.700 para probar una pauta de dosificación alternativa. Es, con mucho, el ensayo más grande que se ha montado nunca en este campo: el doble que Lp(a)HORIZON y más del doble que OCEAN(a).
Y admite dos tipos de participante, cosa que no todos hacen: personas que ya han tenido un evento cardiovascular, y personas mayores de 55 años en riesgo de tener el primero, con enfermedad coronaria documentada, estenosis carotídea, arteriopatía periférica o hipercolesterolemia familiar.
Ese tamaño no es casualidad. Cuanta más gente, más capacidad de detectar diferencias pequeñas en eventos cardiovasculares, y más tarde llegan los resultados: los de ACCLAIM no se esperan hasta 2029.
Ese calendario importa más desde septiembre de 2026, cuando el ensayo de eventos de pelacarsen —el primero de los cuatro en leer— no alcanzó su objetivo primario. Bajó la cifra y no redujo los eventos en su población. ACCLAIM entra con un umbral de Lp(a) más alto, baja mucho más la cifra e incluye gente que todavía no ha tenido un evento, así que es capaz de contestar preguntas que aquel ensayo no podía. Es también el último de los tres que se leen antes de 2030 —por detrás quedan muvalaplin y el ensayo de prevención primaria de olpasirán, los dos en 2031—, así que si para entonces la respuesta sigue siendo que no, la idea de tratar la Lp(a) queda muy tocada.
Qué se sabe de la seguridad
Es, de los cuatro, el que tiene el desglose publicado más detallado. En el ensayo de 320 participantes, los efectos adversos considerados relacionados con el fármaco afectaron al 10 %, y los graves al 11 % —ninguno de ellos atribuido al fármaco—. Ningún participante tratado abandonó por un efecto adverso relacionado.
Las reacciones en el punto de inyección subieron con la dosis, y son leves: 0 % con 16 mg, 8 % con 96 mg y 12 % con la dosis de 400 mg, frente a un 1 % con placebo. Dolor, enrojecimiento o picor en la zona, transitorios.
El otro hallazgo a mencionar: 7 de 251 personas tratadas (un 3 %) tuvieron elevaciones de las enzimas del hígado por encima del triple de lo normal, todas resueltas solas sin necesidad de hacer nada.
Qué significa esto para ti hoy
Lo mismo que los otros tres: nada que puedas usar todavía. No está aprobado ni disponible.
Lo que sí deja es una idea que merece la pena tener en la cabeza: si esto llega a funcionar, el tratamiento de la Lp(a) no va a parecerse a tomar una pastilla todos los días. Se va a parecer más a ponerse una vacuna dos veces al año. Mientras tanto, lo que sí puedes hacer está en cómo bajar la lipoproteína(a): qué funciona y qué no.
Sobre ensayos, por si te aplica: ACCLAIM tuvo centros en A Coruña, Alcorcón, Badalona, Barcelona, Córdoba y Dénia, y en Argentina, Brasil, México y Puerto Rico, aunque ya no recluta. Sí está reclutando ahora en España otro ensayo de lepodisirán que mide la placa coronaria con TAC, con centros en A Coruña, Barcelona, Córdoba, Las Palmas, Madrid y Sevilla.
Lo importante, en una frase
Lepodisirán demuestra que se puede dejar la Lp(a) casi a cero durante meses con dos pinchazos al año. Lo que no ha demostrado nadie todavía es que eso te evite un infarto, y el primer ensayo que lo intentó no lo consiguió. Esa sigue siendo la única pregunta que importa, y ahora además es una pregunta abierta con un primer «no» encima de la mesa.
Si acabas de recibir tu resultado, te hemos preparado una guía gratuita para entender tu Lp(a) sin miedo. Y si buscas acompañamiento, eso es lo que hacemos en la comunidad de LPA Warriors.
Los otros tres del grupo
Pelacarsen: el más avanzado, y el que ya dio la primera respuesta, que fue que no.
Olpasirán: una inyección cada tres meses.
Muvalaplin: el único que es una pastilla.
Este artículo tiene fines educativos y no sustituye el consejo de tu médico. Lepodisirán es un fármaco en investigación y no está aprobado para uso clínico. Las cifras proceden de los datos publicados de sus estudios previos y del diseño del ensayo ACCLAIM-Lp(a). El resultado de Lp(a)HORIZON procede de la nota de prensa de Novartis del 4 de septiembre de 2026, sin publicación revisada por pares a 9 de septiembre de 2026.
