Dos personas salen de la consulta con su analítica en la mano. A una le pone 45. A la otra le pone 110. Y resulta que las dos tienen prácticamente la misma lipoproteína(a).
No es un error del laboratorio. Es que cada uno midió de una forma distinta y lo escribió en una unidad distinta. Si nadie te lo explica, es muy fácil asustarse con un número que no significa lo que crees, o quedarte tranquilo con uno que sí debería hacerte preguntar.
Dos maneras de contar exactamente lo mismo
La Lp(a) son partículas que circulan por tu sangre. Para decirte cuánta tienes, un laboratorio puede hacer dos cosas diferentes:
Pesarlas (mg/dL). Es como volver del supermercado y decir «he traído tres kilos de compra». Mide el peso total de lo que transportan esas partículas.
Contarlas (nmol/L). Es como decir «he traído nueve bolsas». Mide cuántas partículas hay, no lo que pesan.
Las dos formas son correctas. Lo que no son es intercambiables. Un 45 en mg/dL y un 45 en nmol/L no se parecen ni de lejos.
Por qué no puedes convertir un número en el otro
Lo lógico sería pensar: pues multiplico y ya está. Internet está lleno de calculadoras que multiplican por 2, por 2,4 o por 2,5. El problema es que las bolsas no son todas del mismo tamaño.
La pieza que hace única a la Lp(a) es una proteína llamada apolipoproteína(a). Se hereda de tus padres y viene en versiones más cortas o más largas: la tuya puede pesar casi la mitad que la de tu vecino. Así que la misma cantidad de peso puede corresponder a muchas partículas pequeñas o a pocas partículas grandes.
Por eso el número por el que habría que multiplicar no es fijo. Según el tamaño de partícula que hayas heredado, va aproximadamente de 1,85 a 2,85. Y nadie sabe cuál te toca a ti sin una prueba que no se hace de rutina.
Con números: un resultado de 50 mg/dL puede ser unos 93 nmol/L en una persona y unos 143 nmol/L en otra. El umbral de riesgo está en 125. Es decir, el mismo papel cae a un lado o al otro de la línea según a quién pertenezca. Por eso tanto la Sociedad Española de Arteriosclerosis como la Sociedad Europea de Aterosclerosis recomiendan informar el resultado en la unidad que da el laboratorio y no convertirlo.
Lo que pasa de verdad en los laboratorios españoles
Esto no es teoría. El estudio Batary revisó 21.926 determinaciones de Lp(a) hechas en 49 laboratorios españoles y encontró justo lo que te imaginas:
El 68 % de los laboratorios informaba en mg/dL, el 24 % en nmol/L y solo un 8 % daba las dos unidades. Ninguno usaba los métodos de referencia más precisos que existen hoy, y los calibradores variaban de un proveedor a otro. El estudio también encontró que el 70,6 % de los centros hospitalarios no tiene un protocolo para pedir esta prueba, y que un 30 % de los médicos de atención primaria ni siquiera puede solicitarla.
La traducción práctica para ti: si te mides la Lp(a) dos veces en sitios distintos y los números no cuadran, lo más probable es que tú no hayas cambiado. Ha cambiado la regla con la que te miden.
Entonces, ¿mi número es alto o no?
Estos son los umbrales que maneja hoy la Sociedad Europea de Aterosclerosis. Fíjate en que cada unidad tiene los suyos:
Riesgo bajo: menos de 30 mg/dL, o menos de 75 nmol/L.
Zona intermedia: entre 30 y 50 mg/dL, o entre 75 y 125 nmol/L.
Riesgo alto: 50 mg/dL o más, o 125 nmol/L o más.
Por encima de 90 mg/dL se considera riesgo muy alto. Si quieres el cuadro completo —qué es la Lp(a), por qué se hereda y qué puedes hacer con ella— lo tienes en lipoproteína(a) alta: qué significa tenerla elevada. Y un apunte que da perspectiva: entre las personas a las que en España se les llegó a pedir la prueba, más de un tercio superaba los 50 mg/dL. Son personas a las que ya se les medía por algún motivo, así que no es la foto de la población general, pero sí dice algo: cuando se busca, se encuentra.
Si quieres situar tu número sin hacer cuentas, tenemos una herramienta para interpretar tu resultado de Lp(a): le das tu cifra con su unidad y te dice en qué franja cae, sin convertir nada. Mira siempre, además, el rango de referencia que imprime tu propio laboratorio en el informe. Es el que corresponde al método que han usado contigo.

Cuatro cosas que puedes hacer hoy con tu informe delante
1. Busca la unidad antes que la cifra. Está impresa justo al lado del número. Sin ella, tu resultado no se puede interpretar.
2. No conviertas. Si quieres saber si tu valor es alto, compáralo con el umbral de tu unidad, no con el de la otra.
3. Si te la repiten, que sea en el mismo laboratorio. Es la única forma de que la comparación entre dos analíticas signifique algo.
4. Guarda el informe completo, no solo el número. Unidad, método y rango de referencia. Eso es lo que le sirve a tu médico dentro de cinco años.
Una vez en la vida suele bastar
Entre el 80 % y el 90 % de tu nivel de Lp(a) viene determinado por tus genes, así que una sola medición es suficiente para tomar decisiones. No hace falta estar en ayunas. Solo se repite en situaciones concretas, como una enfermedad renal avanzada o cambios hormonales importantes.
¿Y quién debería medírsela? Según el consenso español: quien ya tiene enfermedad cardiovascular, quien tiene estenosis aórtica antes de los 65 años, quien tiene hipercolesterolemia familiar, los familiares directos de alguien con la Lp(a) alta, quien tiene antecedentes familiares de infartos o ictus tempranos, y quien no responde bien a las estatinas. También se sugiere incluirla en la primera valoración del riesgo cardiovascular, simplemente porque afina mucho la foto.
Lo importante, en una frase
Tu Lp(a) no cambia según el laboratorio al que vayas. Lo que cambia es la regla con la que la miden y el idioma en el que te la escriben. Aprender a leer la unidad es lo que convierte un número que asusta en información que puedes usar.
Si acabas de ver tu resultado y no sabes por dónde empezar, te hemos preparado una guía gratuita para entender tu Lp(a) sin miedo. Y si lo que buscas es acompañamiento y gente en tu misma situación, eso es exactamente lo que hacemos en la comunidad de LPA Warriors.
Este artículo tiene fines educativos y no sustituye el consejo de tu médico. Los umbrales citados proceden del consenso de la Sociedad Europea de Aterosclerosis y del consenso sobre Lp(a) de la Sociedad Española de Arteriosclerosis; los datos de laboratorios españoles, del estudio Batary. Si tienes dudas sobre tu propio resultado, la mejor fuente es siempre tu profesional sanitario.
